EDITORIAL
DENGUE 1era. parte  -  Ver editoriales anteriores
Autor: Gonzalo Huertas - gh@cpdesinfecciones.com.ar
 

 

El dengue y la fiebre hemorrágica del dengue.

El dengue es considerado hoy la infección arboviral más común en el

mundo. Cada año ocurren al menos de cientos de miles de casos, si no

más de un millón. El dengue fue identificado como una enfermedad con

características muy particulares desde hace unos 200 años.

Sin embargo no fue sino hasta principios del siglo XX que se comprendió

que la infección era causado por un virus portado por los mosquitos,

convirtiéndolo en un virus transmitido por artrópodos, o arbovirus.

Especialmente, el agente causal es un virus transmitido a los humanos

por mosquitos del género Aedes principalmente Aedes aegypti (también

conocido como el mosquito de la fiebre amarilla).

En Asia y América, esta especie se reproduce casi por entero en

recipientes hechos por el hombre, como floreros, neumáticos y lugares

donde se almacena agua potable, o en aguas de lluvia.

Una persona picada por un mosquito portador del virus del dengue,

puede desarrollar una enfermedad febril aguda característica por un

inicio súbito y una fiebre alta que durará alrededor de 3 a 7 días,

acompañada de un dolor de cabeza (cefalea) intenso, mialgia (dolor de

músculos), dolor en las articulaciones y dolor abdominal.

Pocos días después del inicio de la fiebre, generalmente aparece una

irritación cutánea, a menudo con pequeñas hemorragias visibles debajo

de la piel. Es frecuente que la infección esté acompañada por fatiga y

depresión y , por lo general, los síntomas son más severos en personas

mayores que en niños. El período de recuperación es largo, lo que

podría tener serias implicaciones económicas en casos en los que

grandes cantidades de trabajadores se enfermen en un lapso de tiempo

corto.

 Transmisión del virus del dengue.

Antes de 1945, el dengue se había propagado en Asia y en América, así

como en partes del sur de Europa. De 1927 a 1928, una epidemia de

dengue en Grecia afectó cerca del 80 a 90 % de la población de Atenas

y Pireo, produciendo más de un millón de casos de contagio y unas 1000

muertes.

La epidemia fue una de las más grandes en toda la historia. Al mismo

tiempo ocurrieron brotes que produjeron de 500.000 a 1 millón de casos

en países como: Australia, China, India, Japón, USA y Sudamérica.

Los trastornos ecológicos generados por el hombre empezaron a crear

muchos nuevos tipos de sitios de reproducción del vector. La cantidad

de automóviles se multiplicó en todos los países, y las cubiertas

descartadas que se acumulan en terrenos baldíos o patios traseros, al

llenarse de agua de lluvia constituyen excelentes fuentes de

reproducción para el vector.

La población humana en las áreas urbanas ha aumentado

considerablemente, excediendo la capacidad de los servicios municipales

de eliminar adecuadamente las acumulaciones de desechos sólidos.

Existen montañas de botellas plásticas, frascos, y todo tipo de latas,

creando sitios prolíficos para que el vector se reproduzca. Como

resultado, las densidades del vector, que habían empezado a disminuir

en muchas áreas urbanas, ahora empiezan a aumentar y, de hecho,

están alcanzando niveles nunca vistos.

 Aparición de la fiebre hemorrágica del dengue.

Las infecciones del dengue clásico casi nunca conducen a la muerte. Sin

embargo en 1953-1954, apareció en Filipinas un síndrome del dengue,

el cual se propagó rápidamente a todo el sudeste asiático y Pacífico

occidental. A diferencia del dengue clásico, este síndrome se manifestó

principalmente en los niños y causó síntomas graves con hemorragias y

shocks en los jóvenes pacientes; a la vez, produjo una mortalidad

considerable.

Al síndrome se lo llamó fiebre hemorrágica del dengue. En algunos

países de estas regiones la fiebre hemorrágica del dengue se ha

convertido en la principal causa de hospitalización pediátrica y una de

las causas más importantes de muerte entre niños pequeños. Esto

también ha dado como resultado costos sustanciales en hospitalización y

tratamientos médicos

Tendencia en la incidencia del dengue / fiebre hemorrágica del dengue

Al concluir el programa de erradicación, las poblaciones de Aedes

aegypti empezaron a reaparecer y a aumentar en América, dando como

resultado un resurgimiento del dengue en países donde había estado

ausente por muchos años. Su incidencia y distribución aumentó en

manera constante. En 1981 apareció un brote masivo con 344.000

casos de dengue de los cuales 10300 eran pacientes graves y 158

personas murieron por la infección.

La tendencia creciente es incluso más marcada en los países de

Sudamérica, donde el dengue y la fiebre hemorrágica del dengue

estuvieron ausentes tan sólo unos cuantos años atrás y donde ahora

están ocurriendo epidemias en gran escala.

No hay un solo país latinoamericano continental que esté libre del

dengue; por el contrario, ha ocurrido una propagación geográfica

continua de la fiebre hemorrágica, en 1991 y a 16 países

latinoamericanos reportaron uno o más casos

organismo patógeno.

 

En la 2da. Parte desarrollaremos métodos de control y prevención.